La tragedia en el estadio Estadio Alejandro Villanueva, conocido como Matute, ha conmocionado al país. Un banderazo de Alianza Lima terminó en una estampida que dejó un fallecido y decenas de heridos, a pocas horas del clásico ante Universitario de Deportes.
El incidente ocurrió el 3 de abril, cuando miles de hinchas se congregaron en la tribuna sur del estadio. La aglomeración, sumada a empujones y presión de la multitud, provocó una situación crítica que derivó en una avalancha humana.
La víctima fue Freddy Ronnie Cornetero Cueva, de 39 años, quien falleció tras ser evacuado. El Ministerio de Salud del Perú reportó múltiples heridos, varios con lesiones por asfixia y traumatismos, siendo trasladados a centros médicos como el Hospital Nacional Arzobispo Loayza y el Hospital Nacional Dos de Mayo.
Tras el hecho, la Municipalidad de La Victoria dispuso la clausura del estadio, al confirmar que el evento no contaba con autorización. Este punto es clave en la investigación que lidera el Ministerio Público del Perú, que busca determinar responsabilidades.
Asimismo, las autoridades revisan imágenes de cámaras de seguridad y recogen testimonios de los afectados. La hipótesis principal apunta a un descontrol en la organización del evento y a la falta de medidas de seguridad.
Pese a la tragedia, la Liga 1 anunció que el clásico no será suspendido, aunque se jugará en otro estadio y con restricciones de público.
El caso reabre el debate sobre la seguridad en eventos masivos en Perú. La tragedia de Matute evidencia la necesidad urgente de reforzar controles, exigir autorizaciones y garantizar condiciones seguras para los asistentes.