Estados Unidos endureció su política migratoria contra el llamado turismo de nacimiento. La administración de Donald Trump creó un grupo de trabajo para prevenir esta práctica y anunció la revocación de más de 600 visas vinculadas con extranjeros investigados por utilizar el sistema migratorio con fines de parto.
El nuevo Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Nacimiento es coordinado por el Departamento de Estado de Estados Unidos. Su objetivo es reforzar los controles sobre las visas de no inmigrante y detectar a personas que ingresen al país con un propósito distinto al declarado.
La estrategia también apunta a las redes que ofrecen servicios para organizar viajes de maternidad. Las autoridades buscan identificar a intermediarios que ayuden a obtener visas, coordinen servicios médicos o enseñen a los viajeros cómo ocultar el verdadero motivo de su ingreso.
Según el Departamento de Estado, algunas empresas promocionan estos servicios mediante publicidad en internet. Estas redes ofrecerían paquetes que incluyen orientación migratoria y asistencia para organizar el parto en territorio estadounidense.
Como parte de las primeras acciones, Estados Unidos revocó más de 600 visas relacionadas con casos de turismo de nacimiento. El Gobierno considera que esta medida permite enviar una señal clara a quienes intenten aprovechar las normas migratorias.
El grupo de trabajo también coordina acciones con embajadas y consulados de Estados Unidos en distintos países. A esta labor se suman agentes del Departamento de Seguridad Nacional, quienes participan en la aplicación de las leyes migratorias dentro del territorio estadounidense.
Las autoridades revisarán posibles irregularidades en las solicitudes de visa y analizarán los patrones de viaje que puedan revelar un uso indebido de estos permisos.
Entre los casos investigados figuran personas que habrían presentado motivos de viaje como turismo, compras o actividades profesionales, pero que posteriormente dieron a luz en Estados Unidos. Estos expedientes forman parte de las investigaciones que buscan determinar si hubo engaño durante el proceso de solicitud.
La administración Trump sostiene que el turismo de nacimiento se convirtió en una actividad comercial y que algunas redes prometen beneficios migratorios para los hijos de mujeres extranjeras.
El Gobierno estadounidense advirtió que quienes abusen del sistema de visas, así como quienes colaboren con estas prácticas, pueden perder sus permisos de ingreso y enfrentar otras consecuencias migratorias.
Con esta nueva estrategia, Estados Unidos busca fortalecer el control de sus fronteras y limitar el uso irregular de visas temporales. El grupo de trabajo continuará sus investigaciones para detectar nuevas modalidades y desarticular las redes vinculadas al turismo de nacimiento.