Un terremoto de magnitud 6,1 sacudió el oeste de Cuba este lunes y fue percibido en diversas regiones del país, incluida La Habana. Según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el epicentro se ubicó a unos 104 kilómetros de Mantua, en la provincia de Pinar del Río, con una profundidad aproximada de 10 kilómetros.
El movimiento sísmico generó alarma entre los ciudadanos, especialmente en la capital cubana, donde varias personas abandonaron edificios y viviendas como medida preventiva. Testigos señalaron que el temblor se sintió con intensidad y sorprendió a quienes realizaban sus actividades habituales.
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han reportado víctimas mortales, personas heridas ni daños materiales significativos. Sin embargo, continúan las labores de inspección para determinar el impacto real del evento sísmico en las zonas cercanas al epicentro y en otros puntos donde fue percibido.
Los organismos de emergencia mantienen un monitoreo constante para detectar posibles réplicas y garantizar la seguridad de la población. Asimismo, recomendaron a los ciudadanos mantenerse atentos a los reportes oficiales y seguir las medidas de prevención establecidas por las autoridades.
El terremoto de magnitud 6,1 registrado en Cuba se convierte en uno de los movimientos sísmicos más relevantes ocurridos recientemente en la región del Caribe. Aunque no se reportan daños graves, el evento recordó la importancia de la preparación ante desastres naturales y la necesidad de fortalecer los sistemas de respuesta y prevención frente a emergencias sísmicas.