Importaciones de ropa de verano caen 10,6%

Las importaciones de ropa de verano cayeron 10,6% entre enero y setiembre de 2026, según el IndexCam de la Cámara de Comercio de Lima. Las compras externas sumaron US$122,37 millones, frente a un mayor volumen registrado el año anterior. La caída afecta a un sector que ya enfrenta pérdidas estimadas en más de S/1.000 millones en Gamarra.

Los shorts concentraron el mayor retroceso. Su valor importado bajó 29%, mientras que el volumen se redujo 25%, de 6,2 millones a 4,7 millones de unidades. Las camisas también cayeron con fuerza: el valor disminuyó 14,3% y las unidades, 22,5%.

Además, los vestidos retrocedieron 9,1% en valor y 14,7% en volumen. Los chalecos de verano cayeron 8,3% en valor y 2,5% en volumen. Los polos o T-shirts registraron una baja de 3% en volumen, aunque mantuvieron el mayor número de unidades importadas, con 18,6 millones. Solo las blusas crecieron en valor, con un alza de 2,8%.

El impacto llega a Gamarra

La Asociación Empresarial Gamarra Perú advierte que el problema no se limita a la ropa importada. La fabricación nacional de prendas de vestir cayó 15,26% durante el primer semestre de 2026, según el INEI. Esta contracción reduce la actividad de talleres, comerciantes y trabajadores del emporio.

La presidenta del gremio, Susana Saldaña, explicó que las pérdidas incluyen ropa de invierno sin vender y telas almacenadas. Los empresarios planifican sus colecciones con anticipación y compran materiales entre seis y nueve meses antes. Por ello, cuando notaron que las temperaturas no favorecerían las ventas, parte de la inversión ya estaba comprometida.

Ante este escenario, Gamarra solicita al Gobierno medidas de liquidez. El gremio plantea un fondo de al menos S/10.000 millones, con garantía estatal del 100%, para facilitar el acceso al crédito de las micro y pequeñas empresas. También pide ferias en ciudades con clima frío, como Huancayo, Cusco y Arequipa, para colocar la mercadería acumulada.

Las importaciones de ropa de verano reflejan, así, una cadena afectada por menores ventas, inventarios altos y dificultades para recuperar capital. La evolución de la producción textil durante el segundo semestre será clave para medir la magnitud del impacto.