GNV se acabará en los grifos de Lima esta semana, e incluso podría ocurrir hoy o mañana, advirtió Osinergmin.
El vicepresidente Aurelio Ochoa explicó que los pocos gasocentros con stock atienden largas colas y pueden vaciarse en cualquier momento.
Las existencias actuales corresponden a reservas entregadas antes de la emergencia y no serán repuestas hasta que termine la deflagración en Cusco.
Además, el racionamiento ordenado por el Minem prohíbe la venta de GNV a taxis, autos particulares y mototaxis, priorizando el transporte masivo.
Los grifos que incumplan esta disposición se exponen a multas de hasta 50 UIT, equivalentes a 275 mil soles.
Multas, reservas y golpe al bolsillo
Osinergmin recordó que los gasocentros solo pueden despachar a unidades como el Metropolitano y corredores complementarios.
Una vez agotadas sus reservas, no podrán vender más GNV hasta que se restablezca el transporte desde Camisea.
En paralelo, el país raciona unos 980 millones de pies cúbicos de gas, volumen equivalente a un día normal de producción interna.
La crisis ya encarece los viajes: taxistas señalan que su gasto diario sube de 15 a 80 soles al pasar a gasolina.
Transportistas y motociclistas advierten que el alza de combustibles reduce ganancias y golpea la economía familiar.
Mientras tanto, conductores con sistemas duales recurren a la gasolina, aunque reconocen que es mucho más cara que el GNV.


