Las medidas de emergencia por escasez de gas natural buscan garantizar el servicio en los hogares pese al quiebre del ducto de Camisea.
La premier Denisse Miralles detalló que el Gobierno priorizará a más de dos millones de familias en Lima y Callao.
Además, anunció que el presidente José María Balcázar y su gabinete viajarán a Cusco para supervisar directamente las reparaciones.
El plan incluye racionalizar el uso del gas y asegurar primero a servicios esenciales como salud, transporte público y telecomunicaciones.
Se liberarán reservas de combustibles y se flexibilizarán mezclas con biocombustibles para reforzar el abastecimiento interno durante la contingencia.
Impacto en trabajo, clases y transporte
Las entidades públicas en Lima y Callao deberán aplicar teletrabajo, mientras que el sector privado será fuertemente incentivado a hacerlo.
Colegios, institutos y universidades privadas pasarán a clases remotas por una semana, con el fin de reducir el consumo energético.
Para las familias más vulnerables, el vale FISE subirá de 20 a 30 soles para la compra del balón de gas de 10 kilos.
En transporte, el Estado cubrirá temporalmente el pago mínimo de la deuda por conversión a gas natural de 165 mil taxis.
Finalmente, INDECOPI y OSINERGMIN intensificarán la fiscalización a grifos para evitar especulación y acaparamiento de combustibles.
Así, las medidas de emergencia por escasez de gas natural intentan contener el impacto económico y social de la crisis energética.


