La violencia y las extorsiones contra transportistas continúan golpeando a Lima y Callao. En las últimas horas, tres ataques armados dejaron un saldo trágico: un chofer muerto, otro gravemente herido, varios pasajeros afectados y una cúster incendiada. Los hechos refuerzan la preocupación por la inseguridad y el avance de las mafias dedicadas al cobro de cupos.
El primer atentado ocurrió en Chorrillos. Frederic Silva Chirino, conductor de la empresa Unidad de Villa, fue asesinado por un sicario que abordó la unidad como pasajero y abrió fuego en plena ruta. Dos usuarios también resultaron heridos. El chofer fue trasladado al Hospital Casimiro Ulloa, pero falleció debido a la gravedad de las lesiones.
Horas más tarde, un nuevo ataque se registró en Ventanilla. Sujetos a bordo de una motocicleta dispararon contra una combi de la empresa Midivisa. El conductor Luis Antonio Rivera Ramos quedó en estado crítico y fue llevado al Hospital de Ventanilla. En el atentado también resultó herida la pasajera Heydi Luz Curichagua Marcos.
La tercera acción criminal ocurrió en el Callao. Delincuentes incendiaron una cúster de la empresa H&R, conocida como Holrex. Las cámaras de seguridad registraron el momento en que uno de los atacantes roció combustible sobre el vehículo y luego escapó junto a un cómplice.
Choferes del consorcio denunciaron que una banda criminal les exige pagos diarios de hasta 20 soles para dejarlos trabajar. Las autoridades investigan si los tres ataques están vinculados con las extorsiones que afectan al transporte público.
Estos hechos se producen en medio del estado de emergencia vigente en Lima y Callao. Sin embargo, la ola de violencia continúa generando temor entre conductores y pasajeros. El asesinato de un transportista, los heridos y la quema de una cúster reflejan la creciente inseguridad que enfrenta el sector y aumentan las demandas de acciones más firmes contra las organizaciones criminales.
Foto: Composición RProgramas