Guillén alerta por retrasos en colegio de Azapampa

La construcción de la nueva infraestructura educativa de la I.E. Politécnico Túpac Amaru, ubicada en Azapampa, distrito de Chilca, Huancayo, quedó bajo fiscalización ante posibles retrasos, observaciones técnicas y cambios en el presupuesto de la obra.

El diputado Héctor Guillén Valencia encabezó una visita de fiscalización en la que participaron la Contraloría General de la República, el Ministerio Público, Sunafil, representantes del Gobierno Regional de Junín y la supervisión de la obra, a cargo del Consorcio Induamericana.

Uno de los principales puntos de atención es el plazo de ejecución. La fecha inicial de culminación estaba prevista para el 8 de julio de 2027. Sin embargo, durante la diligencia se informó sobre un laudo arbitral que habría otorgado al Consorcio Túpac A una ampliación superior a 120 días.

Este cambio genera la necesidad de conocer los fundamentos de la decisión arbitral y determinar cómo afecta el plazo contractual y la fecha de entrega del nuevo colegio.

Otro aspecto observado está relacionado con el presupuesto. Según la información recogida durante la fiscalización, se habrían aprobado tres adicionales de obra por más de S/ 17 millones. El monto se suma a una inversión inicialmente prevista en más de S/ 142 millones.

Ante ello, se deberá revisar el sustento técnico y legal de los adicionales, las partidas involucradas y su efecto en el costo final y el cronograma de ejecución.

También se revisó la ejecución presupuestal. De acuerdo con la Consulta Amigable del Ministerio de Economía y Finanzas, el presupuesto inicial de 2026 fue de S/ 20 millones y luego se redujo a un presupuesto modificado de S/ 15 millones 196 mil 653. Al 12 de octubre de 2026, el avance presupuestal reportado llegaba al 98,9%.

Para Guillén, este porcentaje debe compararse con el avance físico real, las valorizaciones aprobadas y los trabajos ejecutados. El gasto presupuestal, por sí solo, no garantiza que la obra esté terminada ni que cumpla las especificaciones técnicas.

La fiscalización también contempla la revisión de estructuras, instalaciones eléctricas y sanitarias, controles de calidad y obligaciones laborales.

Guillén anunció que solicitará información documentada sobre el estado físico y financiero de la obra, las modificaciones presupuestales, las valorizaciones, el cronograma vigente y los alcances del arbitraje.

El objetivo es esclarecer las observaciones y garantizar que los estudiantes de Azapampa reciban una infraestructura educativa segura y de calidad.