Keiko Fujimori hará un gobierno desde la cancha, volvió a insistir la candidata presidencial de Fuerza Popular durante su segundo día de recorrido por pueblos y distritos de la Amazonía peruana, donde viene reforzando el contacto directo con comunidades rurales y ribereñas. En esta nueva escala de campaña, la lideresa naranja repitió la idea fuerza que ya había lanzado en mitines previos: que, si llega a Palacio, no gobernará “desde un escritorio”, sino caminando el país, en las calles y plazas, recogiendo las demandas de la ciudadanía.
Según destacó en declaraciones recogidas por medios y redes de su partido, Fujimori Higuchi sostiene que “merecemos un gobierno que salga a caminar junto a su gente, que esté en la cancha, que escuche de frente y resuelva”. Bajo esa lógica, su discurso busca marcar distancia de gestiones percibidas como lejanas, a la vez que enlaza su promesa con el lema de su plan de gobierno “Perú con orden”, que prioriza seguridad ciudadana, servicios básicos y presencia efectiva del Estado en regiones olvidadas.
En la Amazonía, la candidata ha puesto especial énfasis en la mejora de servicios básicos como agua potable, saneamiento, salud y conectividad, insistiendo en que un Estado eficiente debe cerrar brechas históricas en zonas rurales y selváticas. Esta narrativa se complementa con sus propuestas de construir nuevos colegios, impulsar aulas digitales y laboratorios de innovación, así como fortalecer la infraestructura para integrar la selva con el resto del país.
La apelación al “gobierno desde la cancha” también intenta conectar emocionalmente con un electorado que ya la ha visto en varias campañas presidenciales y que hoy escucha una versión que se presenta más cercana y dispuesta a “caminar y cumplir la palabra”, en referencia a la figura de su padre, Alberto Fujimori. En un escenario de alta competencia por el voto amazónico, la imagen de Keiko recorriendo ríos, pistas y canchas deportivas busca mostrarla como una candidata que no solo promete desde Lima, sino que se coloca físicamente al lado de los problemas y reclamos locales.