Semana Santa de Ayacucho en riesgo por excesos

La Semana Santa de Ayacucho enfrenta el riesgo de perder su condición de Patrimonio Cultural de la Nación debido a los excesos festivos y desórdenes registrados en los últimos años. La alerta fue lanzada por el arzobispo Salvador Piñeiro, quien pidió recuperar el sentido religioso de esta importante celebración.

Cada año, miles de visitantes llegan a Ayacucho durante Semana Santa, considerada una de las festividades religiosas más importantes del Perú. Sin embargo, según la Iglesia, una parte de los asistentes, especialmente jóvenes, participa en actividades alejadas del espíritu religioso, como fiestas y reuniones que generan desorden.

El reconocimiento como Patrimonio Cultural de la Nación fue otorgado en 2019 por el Ministerio de Cultura del Perú por un periodo sujeto a evaluación. Este título exige el cumplimiento de normas orientadas a proteger el valor cultural e inmaterial de la festividad.

Entre las condiciones establecidas destacan la prohibición del maltrato animal, el control del uso de fuegos artificiales y el respeto por los espacios públicos. El incumplimiento de estas disposiciones podría llevar a la revisión o pérdida del reconocimiento.

Además, la Iglesia busca que la festividad sea postulada como Patrimonio de la Humanidad ante la Unesco. Para ello, es clave demostrar compromiso con la preservación de las tradiciones religiosas y culturales.

El arzobispo Piñeiro insistió en que la celebración debe centrarse en la fe, la reflexión y la solidaridad. También llamó a promover acciones sociales, como el apoyo a personas vulnerables, en línea con el mensaje cristiano.

La Semana Santa de Ayacucho reúne cada año a miles de fieles y turistas, consolidándose como un importante destino de turismo religioso. No obstante, las autoridades advierten que mantener su prestigio dependerá del comportamiento responsable de los asistentes.

El reto es claro: preservar la esencia de la celebración y evitar que se convierta en un evento marcado por excesos. De ello dependerá su reconocimiento y proyección internacional.