El servicio militar obligatorio en Perú vuelve al debate político. Los senadores Juan Carlos del Águila, de Fuerza Popular, e Iber Maraví, de Juntos por el Perú, coincidieron en que se debe evaluar el retorno de esta modalidad, suspendida en 1999.
La propuesta genera nuevas opiniones en el Congreso en medio de la preocupación por la inseguridad ciudadana y la necesidad de fortalecer la preparación de los jóvenes. Ambos legisladores destacaron el valor que, según sus posiciones, tendría el servicio militar en la formación y defensa nacional.
Juan Carlos del Águila señaló que está de acuerdo con evaluar el regreso del servicio militar obligatorio. El senador recordó que durante su etapa de juventud existía esta modalidad y consideró que el tema debe ser analizado por las instancias correspondientes.
El legislador sostuvo que los debates sobre esta propuesta son válidos y que cualquier iniciativa presentada por el Poder Ejecutivo o la Cámara de Diputados debe pasar por una evaluación en el Senado.
Por su parte, Iber Maraví respaldó también la posibilidad de retomar el servicio militar obligatorio. El senador de Juntos por el Perú argumentó que esta experiencia permite capacitar a los ciudadanos para la defensa del país.
Maraví destacó, además, que la preparación recibida durante el servicio puede mantenerse después de culminar esta etapa. A su juicio, se trata de una herramienta que puede resultar útil para los ciudadanos.
El debate no es nuevo. En 2024, la entonces congresista María Acuña, de Alianza para el Progreso, presentó un proyecto para restablecer la obligatoriedad del servicio militar. La propuesta planteaba que la incorporación de jóvenes a las Fuerzas Armadas podía contribuir a alejarlos de la delincuencia.
En 2025, el Gobierno de Dina Boluarte también anunció que evaluaría presentar una iniciativa para recuperar el servicio militar y policial obligatorio como parte de las medidas contra la criminalidad.
Actualmente, los jóvenes de 18 a 30 años pueden incorporarse de manera voluntaria al Ejército, la Marina de Guerra o la Fuerza Aérea. El sistema vigente contempla beneficios y una compensación económica mensual.
Por ahora, el retorno de la obligatoriedad no constituye una medida aprobada. Se trata de una propuesta que vuelve a generar debate entre representantes políticos.
El tema podría tomar fuerza en el Congreso debido a la búsqueda de nuevas estrategias frente a la inseguridad y al interés de algunos sectores por reforzar la formación y preparación de los jóvenes.